La detección temprana ayuda a prevenir daños ocasionados por la enfermedad

Más de un 97% de especímenes de exámenes de recién nacidos se reciben en el laboratorio dentro de las 72 horas de recolección en South Texas Health System McAllen.

Como uno de los principales hospitales en Texas que realiza estos exámenes, nuestro sistema reconoce que la detección temprana de estas enfermedades ayudará a prevenir daños ocasionados por la enfermedad en nuestra población de recién nacidos. También es importante que esta prueba se realice en un hospital. De lo contrario, el niño corre el riesgo de no recibir exámenes externos ni la atención necesaria.

El programa de exámenes de recién nacidos es una prueba obligatoria del Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas (Código de Salud y Seguridad, Sección 33) para todos los recién nacidos, que detecta 29 afecciones médicas diferentes en los niños. Aunque el bebé se vea saludable, se lo someterá a la prueba, ya que algunas enfermedades no se pueden detectar con solo echar un vistazo. La prueba requiere una muestra de sangre que se toma mediante una punción en el talón al poco tiempo del nacimiento, y luego a una o dos semanas de edad se recoge una segunda muestra. La sangre se coloca en una tarjeta de tomas de sangre; estas tarjetas se envían para ser examinadas al Departamento de Servicios de Salud de Texas. Los resultados se envían al pediatra del bebé al cabo de dos semanas. Si los resultados se encuentran fuera del rango esperado, el grupo de coordinación de atención clínica del programa de exámenes de recién nacidos realizará un seguimiento con un proveedor de atención médica.

Este programa es urgente y muy importante para la salud del niño, ya que identifica afecciones que se pueden tratar antes de que el bebé manifieste síntomas clínicos o experimente un daño irreversible en su cuerpo. El programa comenzó primero con la detección de un trastorno genético que se puede tratar denominado fenilcetonuria (PKU). Gracias al gran éxito en cuanto a la detección, el programa se extendió a todo EE. UU. y el mundo. La prueba para los análisis de PKU examina la capacidad del bebé para procesar fenilalanina, la cual se encuentra en proteínas y los edulcorantes y que se puede acumular en la sangre y los tejidos de un bebé con PKU, lo cual puede provocar daño cerebral. Esto se puede evitar si se somete a los bebés con PKU a una dieta especial temprana. Luego de este éxito temprano, se han agregado muchas otras afecciones al examen que incluyen trastornos de los aminoácidos como la PKU, trastornos de los ácidos grasos, trastornos del sistema endocrino, como el hipotiroidismo, tan importante en el desarrollo físico y mental, enfermedades de la sangre como enfermedad de la célula falciforme, fibrosis quística, enfermedad cardíaca congénita e inmunodeficiencia. El examen de la audición también forma parte del examen incluido y es mejor realizarlo antes de abandonar el hospital después del nacimiento.

Existe un debate sobre el hecho de agregar aún más enfermedades a la lista; sin embargo, esto haría el costo total del programa inaccesible, especialmente para los estados que cuentan con presupuestos ajustados. Existen recursos de exámenes para recién nacidos del Departamento de Servicios de Salud de Texas para orientar a los padres que desean obtener más información.

Si los resultados de los exámenes del bebé arrojan datos fuera de lo normal, los padres deberían trabajar con el pediatra para realizar de inmediato pruebas de seguimiento sin demora. El tratamiento temprano de estas enfermedades, con medicamentos y/o cambios en la dieta, puede evitar daños cerebrales graves e irreversibles, daños en los órganos y la muerte.